Consejos para convivir en pareja

La prueba de fuego de toda pareja

No quiero asustarte, pero seguramente la convivencia con tu pareja sea lo más complicado por lo que vayas a pasar. No conoces a una persona completamente hasta que no vives con ella. Es la verdadera prueba de fuego de toda pareja. La convivencia exitosa es un acto de equilibrio entre el sexo, el dinero, la limpieza, la comida y los sentimientos. Por eso he creado esta pequeña guía bajo mi experiencia personal.

Los problemas de dinero

Uno de los principales motivos de discusión de pareja. Hablar de dinero no es algo que la mayoría de la gente encuentre romántico. Sin embargo, pelear por dinero es posiblemente menos romántico. Por eso, mi recomendación antes de comenzar a vivir juntos es hacer un cálculo de los gastos mensuales, cuando aportará cada uno y por supuesto, si compartiréis cuenta bancaria.

El sexo hay que mantenerlo

En las primeras etapas de una relación (alias: pre-vivir juntos) el sexo es tan natural como respirar. Lo haces todo el tiempo, a menudo sin querer, y si tienes suerte, varias veces al día. El período de noviazgo hace que todo sea fácil.

Una vez que te  mudes para vivir juntos es muy fácil dejar de tener sexo y reemplazarlo con sueño, comida y Netflix. ¿Mi consejo? Planéalo. Sé que no es lo más romántico ni lo que esperas, pero de no hacerlo así pasarán los días y no ocurrirá. Simplemente, cada uno llegará harto de su trabajo y ni si quiera se te pasará por la cabeza hacerlo.

No abandonéis la vida de novios

Seguid saliendo juntos al mismo bar, discoteca o cine a donde solíais ir cuando no vivíais juntos. Sentíos igual de jóvenes que cuando no vivíais juntos y no dejéis de hacer esas cosas que hacíais juntos.

Las dichosas tareas del hogar

Deben ser siempre cosa de dos y no vale otra opción. Si cada uno elegís lo que más os guste y además os ponéis de acuerdo mucho mejor. Si no, cada día le tocará a uno y se repartirá equitativamente. Si no hay tiempo, piensa en contratar a una persona que se encargue de la limpieza de vuestro hogar.

Vivir juntos sin descuidar tu propia vida

Está demostrado que las parejas que tienen su circulo de amigos en común son más propensas a romperse. Siempre recomiendo que cada uno tenga sus amistades individuales y que inviertan tiempo en ellas. No abandones tus amistades y no te acomodes a la vida en pareja en exceso.

Acepta también lo menos bueno de tu pareja

Como te he dicho antes, no conocerás a tu pareja realmente hasta que vivas con el/ella. Comenzarás a encontrar detalles y cosas que no te gusten y te enfaden, pero tienes que aprender a vivir con eso. Tu también tienes cosas que a tu pareja seguro que no le gustan, pero hay que aprender a aceptar a tu pareja como es.

5 Consejos para tu primer año de casados

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Hoy comparto contigo una serie de consejos que espero que sean de utilidad. El primer año de casados (y viviendo juntos) es la prueba de fuego para una pareja. Hay que intentar hacer las cosas bien desde el principio con la convivencia y asentar unas buenas bases. ¿Te gusta la idea? ¡Empezamos!

Haz de vuestra casa un hogar

Crea un lugar acogedor a gusto de los dos. Es muy importante sentirte a gusto con tu casa, con su decoración y comodidad. Seguramente sea el hogar donde pases el resto de tu vida, por lo tanto invierte en él y cuenta con tu pareja a la hora de tomar decisiones.

Se paciente con tu pareja

Por su puesto que habrá cosas que no te gusten de tu pareja, y algunas las descubrirás después de casarte. No seas intens@ con tu pareja a la hora de recriminarle nada. Recuerda que el matrimonio es una maratón, no una carrera de velocidad. Poco a poco, la convivencia será mejor y os adaptaréis el uno al otro.

Comparte tu vida con tu pareja

No cargues sol@ con tus problemas, solo conseguirás frustrarte. La vida en pareja tiene muchas cosas positivas, entre ellas está el apoyarte en tu pareja. Confía tus problemas con tu cónyuge y hazle saber que tu también estarás para que lo necesite

Sigue siendo tu

Así de fácil. El matrimonio, los hijos y la rutina puede hacer que dejes de lado hobbies, aficiones y entretenimientos que tenías por costumbre. No cometas el error de dejar tu vida de lado. Sigue quedando con tus amigos, sigue practicando deporte, sigue disfrutando de las noches de fiesta con tu pareja… No caigas en el error más común del matrimonio.

El 50 y 50 no siempre es posible

Aunque intentes repartir las tareas al 50% con tu pareja, a veces eso será imposible. Hay semanas que por motivos de trabajo, mi pareja apenas puede realizar las labores del hogar. En cambio, hay días en los que la ocupada soy yo y él siempre está ahí para hacer lo que haga falta. Llevar el mismo peso es importante siempre y cuando sea posible. Se considerad@!

Lo que aprendí de mi boda

Más allá de ser una gran celebración, una boda es un compromiso con la persona que tienes delante de por vida. No debe tomarse decisiones a la ligera y has de estar 100% segura de lo que vas a hacer. No cometas el error de casarte por la gran fiesta. Partiendo de este punto que considero el más importante, los siguiente también te servirá de ayuda.

Toda boda necesita un toque personal

Busca la forma de darle a tu boda un toque distinto a todas las demás. Para eso, no pueden faltar detalles especiales y regalos que tus invitados conserven por años. Intenta decorar tu boda con elementos que os describan a tu pareja y a ti. En mi vida, colocamos en un árbol todas las fotografías que nos hicimos juntos desde que empezamos.

No busques un vestido, busca “el vestido”

Pues sí, en mi boda llegué a probarme más de 50 vestidos. En los primeros 10 ya encontré alguno que me llamaba la atención, pero no terminaban de gustarme. ¡No cometas el error de conformarte! Sigue buscando hasta encontrar el vestido que sueñas (dentro de las posibilidades del presupuesto). Si necesitas buscarlo durante meses ¡hazlo!

Decide el número de invitados con tu pareja

Tenlo claro desde el primer momento cual es el límite de invitados. A veces, por compromiso, tendemos a llenar nuestro banquete de personas con las que apenas hemos tenido trato. No soy partidaria de eso, aunque esta decisión la tienes que tomar con tu pareja.

No quieras ser la decoradora de tu boda

Puedes hacer algunos detalles para las mesas y algún que otro elemento decorativo. De hecho, yo fui la encargada de los centros de mesa de mi boda, pero de nada más. No te obsesiones con hacerlo tu todo. Contrata a profesionales que se encarguen de hacer su trabajo y llega al día de tu boda lo más relajada y descansada posible. ¡Este punto es muy importante!

Elige bien al fotógrafo de tu boda

Para mí, tener un bonito recuerdo de mi boda en imágenes era esencial. Tengo amigas que desgraciadamente quedaron decepcionadas con las fotografías de su boda. Hablando con ellas me comentaron que eligieron por precio, o porque ya casi ninguno tenía la fecha libre y era lo que quedaba. Es imprescindible ver los trabajos que el fotógrafo tenga en su web, o en su facebook y instagram. Saber que el estilo que trabaja te gusta y te sentirás cómoda durante toda la boda. A mi, por ejemplo, no me gusta nada posar, y mi fotógrafo de bodas trabajó pasando desapercibido durante todo el día. Estuvimos encantandos con él y el resultado de las fotografías fue el mejor. No elijas por elegir a tu fotógrafo, son tus recuerdos los que están en juego.

Crea un horario o timing de tu boda

Intenta respetar los horarios de todos los acontecimientos principales de tu boda. Entrégalos a los proveedores y hazles saber que deben respetarlo para que todo vaya perfecto en un día tan importante. Desde que te levantas hasta el momento de la apertura de la barra libre, todo especificado por horas. ¡100% recomendable!